La forma más segura de comprobarlo es probarse pulseras de distintas longitudes en una joyería. Si no tienes una pulsera PANDORA a mano para calcularlo, puedes medir tu muñeca con una cinta métrica. La pulsera no deberá quedar demasiado apretada ya que hay que dejar espacio para los abalorios. Pero tampoco debe quedar tan suelta que resbale sobre el dorso de la mano. Como regla general debe caber un dedo entre la muñeca y la pulsera.